domingo, 4 de octubre de 2015

Seguir los pasos de Van Gogh...

...te plantea muchas cuestiones.

Campo de trigo (tomada de www.artehistoria.com)

Van Gogh,  junto con Miguel Angel, Velázquez, y algún otro más, ocupan mi lista de "genios" particulares. Disfrutar de unos días de vacaciones por tierras francesas (Arles, Saint Remy, Aix en Provence), recorriendo los lugares en los que vivió sus últimos años y donde empezó a pintar como el genio que era, tenía un especial significado.

Durante el viaje, iba acompañada por dos libros, "Cartas a Theo", que es una recopilación de las cartas que Vicent Van Gogh le enviaba a su hermano, y por el libro "Anhelo de vivir" de Irving Stone, que narra de manera muy amena y rigurosa la vida de este gran hombre.

El primer impacto fue el sol y calor arlesiano:

"El sol arlesiano deslumbró a Vincent. El terrible calor y la diaria luminosidad intensa del aire fueron para él un mundo desconocido.
Pero fue el deslumbrante colorido de la campiña que le hizo pasarse la mano sobre sus ojos asombrados. El cielo era tan intensamente azul que le parecía increíble que fuese verdadero. El verde de los campos que se extendían a sus pies era la misma esencia del color verde, y el amarillo del sol y el rojo del suelo eran tan intensos que parecían sobrenaturales. ¿Cómo pintar semejantes colores? " (Anhelo de vivir, Irving Stone)



El viñedo rojo, la única pintura vendida en vida de Van Gogh

Van Gogh pertenecía a una familia acomodada que se dedicaba a comerciar con el arte, llena de clérigos ("No hay nada más duro que el corazón de clérigo", llega a exclamar en un momento de desesperación). Su hermano Theo, una de las pocas personas que creía en su genio y en el valor de su persona, llegó a ser el gerente de una galería de arte muy afamada en París: sin embargo sólo logro vender un cuadro de su hermano, ¿por qué?

Quizá el arte es uno de los aspectos de la cultura que mejor reflejan la sociedad en la que vivimos, una sociedad basada en el dinero y en la moda, donde sólo vale lo que unos pocos "entendidos" deciden que vale. Cuando pintó los "Comedores de patatas", Vincent era un predicador, tan implicado en ayudar a los pobres que casi muere en el intento. Estaba en la más absoluta indigencia, enfermo por no comer y cansado del abuso de los empresarios de las minas y de la gente. Ese cuadro, hoy no tiene precio, pero en aquel momento fue despreciado porque era burdo, tosco, y quizás... ¿por qué no quedaba bien en ningún "salón"? 

Comedores de patatas

Pero el genio estaba ahí. Según recorríamos los espacios donde vivió (el hospital de Arles, la casa amarilla, el café, el hospital de Saint Remy...), todo hablaba del genial pintor (los franceses saben sacar mucho partido al turismo, colocando reproducciones de los cuadros donde fueron pintados), pero se iba perfilando un retrato de una persona agresiva, huraña, tosca, no integrada, burda, brutal, y, por encima de todo, loca, que contrastaba vivamente con la persona que aparecía en los libros, llena de sueños, de fuerza, de ganas de mejorar el mundo con su esfuerzo personal.


Los Alyscamp, Arles

"Cuando pinto el sol, quiero hacer sentir a la gente su enorme potencia, sus raudales de luz, sus olas de calor y su tremendo poder. Cuando represento un trigal quiero que se advierta en él hasta los átomos que forman los granos de trigo y que pugnan por crecer y desarrollarse. (...) 


Campo de trigo con sol, Arles. (tomada de artehistoria.com)

Los campos en que crece el trigo, el agua que corre torrentosa por las gargantas, el jugo de la fruta y la vida que se desliza del hombre son todos la misma cosa. La única unidad en la vida es la unidad de ritmo. Un ritmo al son del cual todos bailamos, hombres, manzanas, agua, campos, casas, caballos y sol. (...) Cuando pinto a un labrador en su campo, quiero hacer sentir la unidad que existe entre el uno y el otro. Quiero que se sienta el sol que vivifica al campesino, a su campo, al trigo y a los caballos por igual. Recién cuando sientas ese ritmo universal en medio del cual se mueve todo el mundo, recién entonces comenzarás a comprender la vida." (Fragmento de una conversación con Gaugin, "Anhelos de vivir", Irving Stone)


Noche estrellada. Saint Remy

Le despreciaban porque no era capaz de ganar dinero, (cuando había sido el mejor vendedor de la galería de su familia); no le querían en el barrio porque tenía el pelo rojo (era el "diablo rojo") y no iba vestido correctamente; le trataban como un apestado del que había que apartarse porque, simplemente, estaba enfermo... ¿Quizás fue una víctima de las etiquetas, de las modas, de los gurús de la sociedad que dicen lo que vale y no vale, de los prejuicios sociales hacia las personas enfermas...? Una víctima más de las marcas sociales que vamos repartiendo a diestro y siniestro, sin pararnos a pensar qué va a significar para esa persona.

En todas la personas está el "genio", el genio de ser, de su dignidad, de valer por el mero hecho de ser persona, pero rápidamente empezamos a poner etiquetas: es gordo, es feo, es antipático, es hiperactivo, es... y entre todos vamos haciendo que esa persona vaya forjando su personalidad, pues, no sólo le ponemos etiquetas, sino que le tratamos de acuerdo con esa marca:  le condenamos y le aislamos o, todo lo contrario, le subimos al pedestal y le convertimos en un icono a seguir, encumbrándolo a lo más alto del "olimpo" de la fama.

Miremos a nuestro alrededor y prestemos atención en quién o qué ocupa ese olimpoTenemos personas que van a programas de televisión simplemente a emborracharse y a decirse las cosas sin la menor cortesía, en honor a una sinceridad que sólo es el nuevo marco de la mala educación, la grosería y la falta de habilidades para relacionarse. Contamos con futbolistas ultramillonarios que se dedican a insultar a otros futbolistas "por la rivalidad" deportiva (¡qué diferencia con las grandes personas que acaban de ganar un campeonato europeo de baloncesto!). Nos encontramos con modelos con cuerpos imposibles,que esclavizan a miles de personas en el mundo a gimnasios, dietas, mientras, a la vez, nos venden productos para la felicidad llenos de azúcares y vete a saber qué más cosas que son absolutamente incompatibles con esos cuerpos y menos aún con cuerpos sanos...

No quiero alargarme más, ya he escrito sobre esto y seguro que podéis seguir poniendo ejemplos. Sólo un instante  para  mencionar al teléfono móvil, ese "oscuro objeto del deseo", por el que hay que pagar el sueldo de un mes de muchas personas, hacer cola durante días para ser el primero en tener el último modelo, hechos por niños que cobran 0,19 dolares por cada jornada de trabajo, y cuyos componentes se fabrican con unas materias primas altamente contaminantes, que esclavizan y enferman a quienes las extraen y sirven para que unos pocos sean inmensamente ricos y para que nos etiqueten de pobres o de tontos o de catetos(aunque esta palabra se usa ya muy poco) a quién no los tenemos.

La lista de símbolos de nuestra sociedad, es realmente grande. Y me pregunto ¿en qué lugar se esconden los escritores, científicos, pensadores, pintores, escultores, pedagogos, historiadores...?: he tenido grandes dificultades para encontrarlos en el olimpo de la fama (salvo honrosas excepciones).

Insisto una vez más: ¿somos conscientes de lo valores que estamos viviendo y transmitiendo a las nuevas generaciones? ¿Somos conscientes del daño que se genera cuando vivimos únicamente guiados por las modas y las posesiones materiales? ¿Somos conscientes de todos los genios que estamos perdiendo aplastándolos debajo del rechazo social que genera las injustas etiquetas? ¿Somos conscientes de que somos personas y no ovejas (que me perdonen la comparación) limitadas a sus rebaños? 

Los valores se traducen en las conductas que cada uno de nosotros vamos realizando, configurando nuestro comportamiento y nuestros hábitos. Los hábitos se pueden modificar: basta con cambiar la conducta durante, al menos, 21 días.





Melocotonero en flor

Para  saber más y disfrutar de más obras de Van Gogh pincha aquí

La imágenes no mencionadas, están tomadas dwikipedia



domingo, 27 de septiembre de 2015

Para empezar la semana



"Si te mantienes en calma e intensamente concentrado, llevarás a cabo todos tus deberes con la rapidez apropiada. El arte de la verdadera acción consiste en ser capaz de actuar lenta o rápidamente, pero sin perder la paz interior. El método adecuado consiste en establecer una actitud controlada, en la que puedas desempeñar tus actividades con paz, sin perder tu equilibrio interior. (...) Ya sea que trabajes lentamente o con rapidez, abriga la certeza de hacerlo siempre desde el centro de la serenidad.

Abre la puerta de tu calma y permite que los pasos del silencio se adentren suavemente en el templo de tus actividades. Realiza todas tus obligaciones con serenidad, saturado de paz.

La felicidad reside en darte tiempo para pensar y practicar la introspección. Recógete en soledad, de vez en cuando y permanece más tiempo en silencio. (...) A través de los portales del silencio, el sol bienhechor de la sabiduría y de la paz iluminará tu existencia."

"La paz interior, El arte de ser calmadamente activo y activamente calmado". Paramahansa Yogananda

jueves, 10 de septiembre de 2015

Los libros y la vuelta al cole







Hoy, día de vuelta al cole, os dejo esta cita:


"—Libros, mi estimado teniente —subraya—. Míos o de otros, da igual... Basta con su agradable conversación para saber que a usted no le son ajenos. Y, volviendo al asunto de antes, nadie puede ser sabio sin haber leído por lo menos una hora al día, sin tener biblioteca por modesta que sea, sin maestros a los que respetar, sin ser lo bastante humilde para formular preguntas y atender con provecho las respuestas... Procurando que nunca se diga de él lo que Sócrates dijo de Eutidemo, aplicable a muchos de nuestros compatriotas: Nunca me preocupé de tener un maestro sabio, sino que me he pasado la vida procurando no sólo no aprender nada de nadie, sino también alardeando de ello." Arturo Pérez-Reverte, Hombres buenos.

¿Nos ponemos como objetivo para este curso fomentar el amor por los libros? ¿Empezamos cada uno en nuestro pequeño espacio a fomentar el respeto por los maestros? Y uno más, ¿colocamos a la EDUCACIÓN en el lugar que merece?


¡Feliz curso! ¡Disfrutar mucho!

domingo, 6 de septiembre de 2015

Un libro de vez en cuando: Hombres buenos


Acabo de terminar de leer el último libro de Pérez-Reverte: ¡Me ha encantado!

Ha servido para reconciliarme con el autor, a quién admiraba como escritor, siguiendo todas sus novelas y, lo más importante, como persona. En los últimos tiempos, la verdad que habían sido frustrantes los acercamientos a sus libros (que esperaba con la ansiedad que sentimos ante nuestros autores favoritos) como el último capítulo de Alatriste, el libro del Dos de mayo y alguno más que me llevaron a dejar de leerle.

Me anime a volver a intentarlo gracias a una entrevista que vi en televisión (no recuerdo el programa) y sus palabras me devolvieron a aquella persona que admiraba y a quién tuve ocasión de conocer en una charla impresionante que dio a un grupo de chavales, animándoles a leer.

La novela es magnífica en su estructura, con el sistema que ha utilizado de intercalar los momentos en los que iba documentado los escenarios de la historia y reconstruyendo a los personajes, con el desarrollo de la trama.

"Pero eso no ocurre sólo con libros ya escritos, sino también con libros por escribir, cuando es el propio viajero quien puebla los lugares con su imaginación. Eso me ocurre con frecuencia, pues pertenezco a la clase de escritor que suele situar las escenas de sus novelas en sitios reales. Pocas sensaciones conozco tan agradables como caminar por ellos con maneras de cazador y el zurrón abierto mientras una historia fragua en tu cabeza; entrar en un edificio, caminar por una calle y decidir: este sitio me conviene, lo meto en mi historia. Imaginar a los personajes moviéndose por el mismo lugar, sentados donde estás, mirando lo que miras. Comparada con el acto de escribir, esa fase previa es aún más excitante y fértil, hasta el extremo de que ciertos momentos de la escritura, su materialización en tinta, papel o pantalla de ordenador, pueden presentarse luego como acto burocrático y hasta ingrato."

Es amena, entretenida, divertida (son geniales las situaciones con los actuales académicos), con aventura y duelos (¡cómo los echaba de menos!) y, sobre todo, es un recorrido por el mundo de los valores, valores como la educación, la honradez, la bondad, la lealtad, el valor, el coraje... que cada día abundan menos.
Es un canto al diálogo, a la discusión filosófica, al pensamiento crítico, al valor de la educación y una crítica feroz al mundo de las apariencias, del dinero, de una política y unos políticos ineptos e incultos, a la mediocridad de los instituciones y a su utilización torticera.

"—Todos los recuerdos lo son... Todo lo vivido aprovecha, de una u otra forma. Excepto para los fanáticos y los imbéciles.(...)
Son los hombres inspirados los que iluminan al pueblo, y los fanáticos quienes lo extravían. Pero el freno que debe oponerse a los excesos de estos últimos no debe, en absoluto, coartar la libertad tan necesaria a la verdadera Filosofía."

El argumento nos sitúa en los tiempos previos a la Revolución Francesa, la Ilustración, en la que dos académicos de la Real Academia de la Lengua Española reciben el encargo de ir a París a comprar la Enciclopedia. A pesar de contar con la autorización del rey y un visto bueno relativo de la iglesia (formaba parte del Indice de libros prohibidos), la oposición a que el libro llegue a España, va a rodear la misión de los dos académicos de dificultades.
Es una novela histórica, plenamente actual. 





jueves, 3 de septiembre de 2015

Mirar dentro de ti: propósitos para septiembre



Fotografía tomada de: http://quehacerpara.net/wp-content/uploads/2014/09/MujerEspejo2.jpg


"Los grandes maestros de la India que han manifestado un vivo interés en el mundo occidental han comprendido plenamente las condiciones de la vida moderna en este hemisferio. Ellos saben que la situación mundial no podrá mejorar a menos que cada país llegue a asimilar profundamente las principales virtudes tanto de Oriente como de Occidente; cada hemisferio necesita de lo mejor que el otro puede ofrecerle. (...) En Oriente, el sufrimiento se manifiesta principalmente en el plano material mientras que, en Occidentes, es más aparente en los planos mental o espiritual. Pero es un hecho el que todas las naciones padecen de los doloroso efectos de una civilización desequilibrada. (...) Los males atribuidos a una abstracción antropomórfica llamada "sociedad" pueden ser desentrañados, más pragmáticamente, del interior de cada individuo. El ideal de una sociedad perfecta debe germinar primero en el seno de la vida privada y, sólo entonces, florecerá la virtud en la vida cívica; las reformas internas conducen 
de manera natural a las externas. En efecto, un hombre que se ha reformado a sí mismo reformará a miles",  (pág. 680 y siguientes, Autobiografía de un Yoguï, Paramahansa Yogananda, fotografía tomada de: www.yogananda.com.au/img/gurus_img/py1940-2.jpg).

Estas sabias palabras fueron escritas en el año 1945, ¿no le encontráis validez  en el 2015?
Podríamos pensar un poco cómo somos y cómo actuamos cada uno de nosotros y quizás entendamos algo cómo se comporta esa entelequia llamada "sociedad". Sólo mira a tu alrededor y, si te atreves, dentro de ti.

domingo, 30 de agosto de 2015

Camino del exilio I: El memorial de Portbou


Cruzar la frontera por Portbou es una experiencia muy emotiva. Allí, en un paisaje bellísimo, parece que el tiempo se detuvo en aquellos días fríos de enero del 39 en los que miles de españoles se convirtieron en refugiados.


Al detener el coche en tierra de nadie y mirar a tu alrededor, sientes algo especial dentro de tí.  El aire parece estancado, silencioso, cargado de sentimientos. El camino es estrecho y sinuoso, montañoso. 


Si miras adelante, ves allá abajo la playa de Argelès sur Mer, el próximo destino; atrás "la senda que nunca se ha de volver a pisar"; a tu derecha, la inmensidad azul del mar y, a tu izquierda, junto con la abandonada garita de la guardia de fronteras, el Memorial de Portbou.

El Memorial es muy sencillo. Se trata de unos paneles que, a través de fotografías, rinden homenaje a la memoria de todos aquellos refugiados que cruzaron, dejando atrás todo lo que tenían.


Cuando me acerqué a mirar las fotos, no pude evitar que la emoción que ya llevaba acumulada se desbordará en lágrimas al contemplar las caras de esos miles de personas, mujeres, ancianos, niños, que sólo sabían que tenían miedo, hambre y frío; personas humilladas por una próxima derrota, cogidas en medio de una guerra que sin saber cómo ni por qué les había expulsado de sus casas y su tierra. Refugiados que cruzaban una frontera inhóspita, buscando la paz y la seguridad del país vecino, para acabar confinados como delincuentes en un campo de refugiados (o de prisioneros o de...) ubicado en el cercana playa de Argeles sur Mer.



La frontera se abría y se cerraba arbitrariamente y a cuentagotas, obligando a aquellas personas a permanecer a la intemperie, sin más alimentos que los que ellos llevarán y sin auxilio de nadie. Poco a poco pasaban y eran llevados a una playa cercada con un alambre de espino, en la que tampoco había lugar donde cobijarse, ni aseos, ni... sólo desesperación. 


 En medio de todos ellos, portavoz de la dignidad, D. Antonio Machado, el poeta cansado de vivir, que pedía le dejarán en la cuneta. Un hombre bueno, honesto y leal a sus principios que defendió la legalidad del gobierno legítimamente elegido ("yo no soy político; si la República hubiese sido de derechas, también la hubiese defendido"), por un pueblo que sólo buscaba el progreso, harto de injusticias y de gobernantes inútiles.
Algunos amigos, consiguieron sacarle de allí junto a su anciana madre y llevarles a Colliure, donde "le cubre el polvo de un país vecino" y cruel que no supo estar a la altura de las circunstancias, igual que ahora mismo esta Europa tan civilizada no sabe qué hacer con todas esas personas que buscan el amparo contra la crueldad, la barbarie y a los que no dejamos pasar en nombre de no sé qué cuotas.

Desde aquí, quiero agradecer la construcción de este Memorial en la frontera, (no tengo constancia de que haya ninguno más en España, perdonar si no es así) en tierra de nadie, en medio de un inmenso silencio, un lugar en el que rendir un sencillo homenaje a todas las víctimas de la barbarie de la mal llamada humanidad.




miércoles, 26 de agosto de 2015

La fe y los exámenes.





Foto tomada de: http://actualmundo.com/actualidad/imagen-de-examen-de-planea-en-caricatura/


"La fe en Dios puede producir cualquier milagro, excepto uno: ¡el de aprobar un examen sin haber estudiado!" 

Esta frase corresponde a Paramahansa Yogananda  y aparece en el capítulo 10, pág. 123, de su libro Autobiografía de un yogui. Es un episodio muy divertido de su infancia y cómo tuvo que enfrentarse a los exámenes finales, aunque tenía toda la fe del mundo y la ayuda de sus maestros.