sábado, 20 de febrero de 2016

Los besos en el pan (Un libro de vez en cuando)

Tomada de; Amazon

Hoy traigo aquí la última novela de Almudena Grandes, "Los besos en el pan", regalo de cumpleaños de esos amigos que son más que amigos y acompañan tu vida llenándola de buenos momentos.

Es una historia coral que se desarrolla en un barrio de Madrid que puede ser cualquiera, aunque está situado en el centro, en la que la única protagonista es la crisis que planea por encima de todos y cómo nos ha afectado a nosotros, a todos aquellos que no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que no somos corruptos y que somos las únicas víctimas de la inmoralidad y la deshumanización del mundo.

Así contado puede resultar agobiante y poco atractivo, pero Almudena Grandes ha conseguido con una narración muy ágil, entrando y saliendo de las vidas de los distintos personajes, retratando sus historias y caracteres, más el añadido de unos toques de ironía, crear una obra muy interesante.

Me gustan especialmente las historias de Amalia, la peluquera con su ternura vallecana, el abuelo que cuida a su mujer enferma con sus contradicciones ideológicas, el arquitecto y su novia y la historia del bar. ¡Ah! y la abuela y el nieto: ¡son geniales! 

Si os enseñaros de pequeños, como a mí, a darle besos al pan cuando se caía, seguramente os gustará: ¡qué la disfrutéis!

sábado, 13 de febrero de 2016

Un vídeo precioso: "La flor más grande del mundo"



He encontrado un corto de animación de 10 minutos que, en tan poco tiempo, no puede encerrar más sabiduría. La historia está escrita por el gran José Saramago, la música compuesta por Emilio Aragón y fue dirigido por Juan Pablo Etchevery. Se estrenó en el 2007 y fue nominado a los premios Goya.
La historia es muy sencilla: en medio de una sociedad, marcada por el consumismo y el lujo (esa urbanización de chalets adosados en medio de la nada, ese folleto que el padre repasa una y otra vez), un niño emprende la aventura de salvar una flor, hasta que la convierte en la más grande y bella del mundo.

En este poema, que corresponde al libro, se encierra toda la trama:
Foto tomada de: cultura.elpais.com

"Baja el niño la montaña,
atraviesa el mundo todo,

llega al gran río Nilo,

en el hueco de las manos recoge
cuanta agua le cabía.
Vuelve a atravesar el mundo
por la pendiente se arrastra,
tres gotas que llegaron,
se las bebió la flor sedienta.
Veinte veces de aquí allí,
cien mil viajes a la Luna,
la sangre en los pies descalzos,
pero la flor erguida
ya daba perfume al aire,
y como si fuese un roble
Ponía sombra en el suelo".
(Tomado de la revista Imaginaria).


El vídeo. además de disfrutarlo como el hermoso cuento que es, tiene dos planos diferentes según lo trabajemos directamente con los niños o con las familias.

En el primer caso, podemos abordar los valores como el esfuerzo, la constancia y una actitud de superación que pone en marcha un proyecto personal, aunque no cuenta con ningún medio y en las circunstancias más adversas: está solo y en medio de un desierto. Es poner de relieve el crecimiento personal a través de la motivación del logro en medio de una sociedad en la que todo se consigue rápidamente y sin esfuerzo.

También podemos trabajar el respeto, el respeto por lo pequeño que, dándole el valor de la dignidad, se puede convertir en lo más hermoso y valioso; y, por supuesto, por el entorno que nos rodea: ese destrozo del bosque para construir una urbanización de lujo.

Con las familias, además de lo tratado anteriormente, plantearía la pregunta que Saramago hace al final:

 "Y si las historias para niños fueran lectura obligada para los adultos? ¿Seríamos realmente capaces de aprender lo que desde hace tanto tiempo venimos enseñando?”

Saramago nos plantea el pilar de la educación de los más pequeños: SOMOS UN MODELO para ellos. ¿Cómo queremos que nuestros hijos o alumnos se esfuercen y sean perseverantes si nosotros no lo somos, si no les dejamos que se enfrenten a su vida, que consigan lo que desean por ellos mismos? Compensar con la protección excesiva, proporcionando todo lo desean, significa hacerles un flaco favor. Parece muy simbólico cuando el padre coge el arbolito sin pararse a pensar en las consecuencias de sus actos: la muerte de la flor, ¿quizás estamos enseñando algo así como toma lo que quieras, porque "tú lo vales"?

Por último señalar dos momentos que me parecen muy interesantes: al principio cuando Saramago plantea cómo hablar a los niños y la escena en la que los padres no prestan ninguna atención al niño que quiere enseñarles, todo emocionado, su escarabajo (por cierto, ¡genial personaje!)
Os dejo el vídeo, disfrutarlo!


domingo, 24 de enero de 2016

¿Propósitos, deseos o imposibles para el año nuevo?

Viñeta tomada de: blogs.diariodenavarra.es

Estos días las neveras se han llenado de listas, los gimnasios y los cursos de nuevos alumnos, empezamos la dieta y... ¿cuánto tiempo vamos a preservar en este cambio de hábitos? Los propósitos para el nuevo año (o para el nuevo curso, los que vivimos en año escolar) no duran mucho más de lo que dura este mes de enero (salvo honrosas excepciones).

Parece que el año nuevo o el comienzo de curso trae aparejado un deseo de cambiar nuestra vida, de darle un nuevo aire a las rutinas que, tras un periodo de vacaciones o de festejos, tenemos que volver a asumir.  Sabemos que nuestra vida esta llena de cosas que hacemos "mal", que no son saludables, que nos perjudican y que "debemos" cambiar. Aprovechar este momento para hacerlo nos suena bien y nos sentimos inclinados a proponernos cosas que en teoría nos van a ayudar a vivir mejor y nos lanzamos a cambiar con un eslogan por bandera: Tengo que...

A los pocos días, si no hemos entrando en un bucle de estrés añadido, empiezan las escusas, ("hoy no tengo/puedo porque tengo que... mañana empiezo...") y las listas empiezan a languidecer. ¿Quiere esto decir que no somos capaces de cambiar, de mejorar? ¿Qué no tenemos "fuerza de voluntad" suficiente para hacerlo?

Cuando nos plantemos un proceso de cambio o mejora en nuestra vida, necesitamos una motivación fuerte y real para hacerlo, ya sea en forma de ventaja que nos ahorre tiempo, nos proporcione alguna satisfacción o que mejore sustancialmente nuestra vida. Necesitamos un quiero fuerte y sonoro que nos haga perseverar en el cambio
y nos lleve a decir "Voy a..."

Nos exige un esfuerzo importante que tenemos que estar dispuestos a hacer ya que, introducir cambios en nuestra vida, supone romper con el piloto automático con el que funcionamos la mayoría del tiempo, prestar atención para ir introduciendo los cambios y no caer en las rutinas. Este esfuerzo supone que, además, no podemos cambiar más de una cosa a la vez ya que, intentarlo con varias, implica prestar demasiada atención y no somos capaces de mantener esta tensión durante demasiado tiempo seguido.

También tenemos que tener muy claro a dónde queremos llegar. Objetivos como "voy a dedicar más tiempo a mis amigos o familia" no sirven. Más tiempo es ambiguo y difícilmente seremos capaces de darnos cuenta de si estamos dedicando más tiempo. El planteamiento debería ser algo así como los jueves voy a dedicar dos horas a estar con... o todos los días voy a dedicar media hora a jugar con mi hijo.

No se puede pasar directamente de la nada al todo ya que exige un esfuerzo tremendo que sólo va a causar frustración, estrés o ansiedad. No podemos pasar de nunca a todos los días. Es mejor empezar con una vez o dos por semana que, a medida que veamos que cumplir nuestro propósito nos va provocando satisfacción, iremos aumentando.

Para cambiar, debemos ser sinceros con nosotros mismos y responder a estas preguntas:
¿Cómo me siento yo respecto a...?
¿Cómo me sentiría si logro...?
¿Cómo me sentiría si no logro..?
¿Qué estoy dispuesto a hacer para conseguirlo?
¿Qué necesito para empezar?

Después sólo queda ponernos en marcha, perseverar en el tiempo, olvidarse del Tengo que... y empezar con el Voy a...  y recordar que "la vida es lo que pasa mientras tú estas ocupado haciendo otros planes" (John Lennon, canción Beautiful Boy)





miércoles, 23 de diciembre de 2015

La primera tarde después de Navidad

Tomado de: http://image.casadellibro.com/a/l/t0/13/9788466776813.jpg

Cuando vi el título en una pequeña librería de Arévalo, no puede resistirme y mi Rey Mago favorito, adivinando mi deseo, me lo puso en las manos. 

Me parecía perfecto para leerlo la tarde siguiente que era 6 de enero: esa tarde que al igual que con la del 25 o la del día 1 no sabes que hacer y estás como "deshabitado" (gracias, tía Ceci por la expresión: es redonda).

Si queréis disfrutar de ese rato perezoso, os dejo esta recomendación: un cuento delicioso lleno de magia, fantasía, ternura, humor y aventuras donde las titas hacemos posibles miles de sueños de nuestros sobrinos.

No os echéis atrás porque sea un libro infantil: disfruta, simplemente.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Carta a los Reyes Magos


Foto tomada de: https://2012profeciasmayasfindelmundo.files.wordpress.com


Queridos Reyes Magos:

En estos días en los que andamos todos liados escribiendo la carta con nuestros deseos y nuestra lista de bondades que nos hacen merecedores de recibirlos, yo quiero pediros una cosa muy especial...

El mes de diciembre, mes frío y oscuro, es, además, una época del año difícil y rara ya que, a pesar del frío y la oscuridad, tenemos que demostrar que somos los más felices del mundo porque llega la Navidad o los más amargados, por el mismo motivo. 

Hemos convertido la Navidad en una fiesta tan, tan, tan especial que cualquier cosa que nos saque de los cánones nos hace sentirnos terriblemente mal: la soledad es más grande, las ausencias más tremendas, los problemas enormes y las dificultades imposibles de asumir. Tenemos que comprar como posesos, decorar casas y calles como si no hubiera un mañana y pediros miles de regalos materiales que suplan todas las carencias emocionales que tenemos durante al año: todo ese tiempo del que no disponemos para dedicar a nuestros amigos, hijos, pareja, familia, se suple con regalos que os pedimos para todos ellos, sin darnos cuenta que es más importante escuchar las penas de tu hija adolescente durante un rato en el momento que la traiciona su "mejor amiga", o el cansancio de aguantar las dificultades de llegar a fin de mes de tu hermano,  o darle un abrazo a tu pareja cuando está enfada con el mundo, que llenarlos de regalos un día al año.

Yo os espero con mucha ilusión todos los años; para mí es una fiesta muy especial en la que la magia vuelve a nuestras vidas y en la que todo puede ser posible. 

Por ello, ahora que estamos escribiendo las cartas, os pido que nos concedáis a todos un poco de paciencia para tratar con las personas que nos rodean y podamos escucharlas y comprenderlas; un poco de respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás para que todos nos sintamos mejor unos con otros; un poco de cortesía y buenas maneras que harán más fácil la convivencia; un mucho de agradecimiento hacia lo que somos, tenemos y las personas que nos quieren, y la capacidad de regalar abrazos entrañables y cálidos todos los días del año.

¡Ah! No os olvidéis de la sensatez a la hora de dejar los regalos: no necesitamos tantos; a mi me enseñaron que se podían pedir sólo tres (uno a cada Rey Mago) y una sorpresa. Aún sigo así,  por lo que me pido...


miércoles, 16 de diciembre de 2015

¡Feliz Navidad con nuestro Belén!


Los que me conocéis, sabéis bien que me encantan los belenes y que disfruto mucho montando el nuestro. Este año me han hecho este regalazo de montaje que quiero compartir  con vosotros, para que podáis disfrutar de un paseo por las calles de nuestro belén.
Siguiendo la tradición napolitana, ya sabéis, hay que buscar el ratoncillo que se come el queso. 
Para los habituales, encontraréis muchas novedades.

Como ya se acerca la Navidad y luego no hay tiempo para nada, aprovechamos y os mandamos desde aquí un gran abrazo lleno de ilusión y afecto, junto con los mejores deseos para el nuevo año.

¡Ah! Los animales imaginarios han dejado su huella (una "tutuga" y un tigrecito): ¡A buscar!