sábado, 9 de septiembre de 2017

Carta a los roba-cuernos de rinoceronte

Imagen tomada de aquí

-¿Qué llevas en el cuerno, Rinoceronte?-preguntó la Gaselita-.¡Déjame ver!
-¡Nooooo! No llevo nada… ¡Nada! ¡Quita!
-Sí, te has puesto algo. ¿Para qué?
-¡Anda! ¡Si es mi calcetín!-dijo la Jirafita. – Y yo… ¡buscándolo!- de un tirón se lo quitó y salió corriendo para que no se enfadara el Rinoceronte, que, aterrado se escondió debajo de la cama.
-¿Por qué llevas un calcetín de la Jirafita en el cuerno? – volvió a preguntarle la Gaselita.-¿Qué te pasa, que estás tan raro?
-Es que… es que… ¡No quiero que se me vea el cuerno!- dijo entre lágrimas-. No quiero que los chinos del barrio me lo quiten! - ¡Achissss! ¡Encima hay pelusas!...
- Pero… ¿Por qué crees que los chinos te van a quitar el cuerno? – insistió la Gaselita toda intrigada y preocupada por su amigo, que pocas veces lloraba.
-Mejor salir y contar qué pasar- le pidió el Camello que se había acercado para ver qué pasaba.
- Rino… Rino…- le llamó la Gaselita, intentando consolarle-. Es mejor que salgas y así podremos  ayudarte…
Poco a poco fue saliendo de debajo de la cama, muy despacio y sin parar de llorar.
-Venga, amigo. Tu contar. ¿Por qué creer que quitar cuerno?
-¡Lo he leído en internet! En poco tiempo ya no van a quedar Rinocerontes! ¡Los matan para quitarles el cuerno!
-¿Eso es verdad?
-Síiiiii,- dijo llorando desconsolado- ¡Lo pone internet!
-Pero todo lo que pone internet sabes que no siempre es verdad… - le recordó la Gaselita
-¡Qué sí! ¡Qué es una invistigación de unos señores muy serios e importantes!!!!
-Pero…
-¡Mira aquí! Verás de lo que hablo- y entre sollozos, el Rinoceronte le fue enseñando las noticias que había visto sobre la desaparición de los rinocerontes.
-¿Ves como es verdad? ¡Y encima ayer vi en el parque un chino resfriado! Y el señor Google dice que lo usan como medicina para los resfriados… ¡Ay, qué chusto!!!!!
- Pero, Rinoceronte, eso sólo hacer algunos chinos, no todos ser malos… La mayoría ser majos - intervino el Camello muy preocupado  por su más mejor amigo.
- ¿Y cómo sabes tú que el chino con mocos del barrio no es un asesino de rinocerontes?- chilló enfadado.
-No saber. Pero lo más seguro es que no tener imaginación y no ver a nosotros… Mejor no llorar, amigo.
-Sí, es mejor que no llores y hagas algo… ¿Por qué no escribes una carta a los chinos malos del mundo y les explicas lo que pasa?
-¿Tú crees?- contestó el Rinoceronte.
- Sí y la pones en Internet para que la lean todos.
-¿Me ayudas?, que tú eres superdotada y el Elefantito está de asuntos propios.
- Shissss, no lo digas en alto! ¡Cómo se entere la Jirafita que soy superdotada se va a enfadar!!! Venga…
.Queridos chinos…
-Noooo… Queridos no pongas…
- ¿Mejor odiados chinos pero sólo a los malos roba-cuernos?
-Sí, mejor así. Sigue…
¿Os gustaría que os cortarán la nariz? ¿Eh? ¿Y que hicieran con ellas tontás de medicinas que no sirven para nada? ¿A qué no os gustaría? Porque si con vuestra nariz salvarais a la humanidad, la daríais con gusto, ¿no? Pero para NADA!!!! ¡Es injusto!!!
-   ¿Qué haría el chino de los mocos? ¿Cómo se los limpiaría? (jajajajaja)
 … El cuerno (por eso es de los rinocerontes) sólo es IMPORTANTE para los rinocerontes: no sirve para nadie más. Han demostrado los señores sabios que NO CURAN ninguna enfermedad. Y lo peor de todo, es que quitarnos el cuerno es muy doloroso y muchos de mis primos mueren por ello…¿Merece la pena matar animales tan guapos para nada?
- No llores, Rino, que ya verás como tu carta sirve para salvar a tus amigos…Tú no tengas miedo que estamos todos nosotros para ayudarte… Le podemos decir al Leoncillo que cace al chino con mocos si va a hacerte algo.
Y mientras la Gaselita escribía esto en el blog para que todos los chinos roba-cuernos se le cayeran los mocos de vergüenza, el Rinoceronte se fue animando un poco, e incluso se bajó al parque, acompañado por el Camello y el Leoncillo, no fuera a estar por allí el chino mocoso y le quiera quitar el cuerno para curarse el resfriado.


Escrito a cuatro manos, un cinco de agosto de 2017, en la guardas de un libro de Ishiguro, playa de San Juan de Terreros.


martes, 29 de agosto de 2017

¿Qué nos pasa?


Imagen tomada de: https://www.anipedia.net/delfines/

Hace unos días un bebé de delfín muere en un playa como consecuencia del trato recibido por las ¿personas? que le rodean, le tocan, le sacan del agua... única y exclusivamente para hacer... ¡UNA FOTO! y colgarla en facebook o donde corresponda. La tristeza y la indignación me revuelven el estómago. ¿Qué nos está pasando?, empiezo a preguntarme, ¿por qué actuamos de esta manera?

La utilización que estamos haciendo de las redes sociales cada día me preocupa un poco más. Cuando veo tantas y tantas fotos de los niños que sus propios padres suben a las redes, me planteo: ¿cómo vamos a enseñar un uso responsable de las redes, si los primeros que las mal utilizan son aquellos que tienen que garantizar la integridad, la seguridad y que, además, son el principal modelo de los más pequeños? ¿Qué han aprendido los niños que están en la playa y toquetean al delfín, posando para las fotos que les hacen sus padres? Pues que, lo más importante, no es ayudar al animalillo sino hacerse la foto, ser importante durante unos segundos para tener muchos likes en facebook.

¿Pensamos alguna vez en las consecuencias de nuestros actos? La respuesta a esta pregunta la encuentro pocos días después, cuando ocurren los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils. La tristeza y la indignación aumentan de grado cuando contemplo las imágenes de las televisiones (¿Hay que hacer especiales ¿informativos? durante días, para regalar eco y publicidad a los autores de los hechos?), en las que algunas de las ¿personas? que estaban en el entorno, se ponen a grabar vídeos de las víctimas heridas y del desastre de los atentados, colgándolas alegremente en las redes,  hasta que la policía tiene que invitar a no hacerlo. Antes de hacer la foto o de subirla, podríamos parar y pensar un poco, ponernos en los zapatos de los heridos, de los que han vivido en primera persona el horror del terrorismo y que van a tener que encontrarse una y otra vez con la terrible experiencia de revivir un momento tan doloroso. ¿Nos va a servir para algo tener muchos likes en nuestro facebook?

¿Qué nos pasa? ¿En qué nos está transformando el móvil y las redes sociales? ¿Qué ha pasado para que lo más importante de nuestra vida sea vivir única y exclusivamente a través de una foto que hacemos y después compartimos a través de las redes sociales?

 ¿Esta es la vida que queremos? 

domingo, 20 de agosto de 2017

Pensamientos Koalas: El fútbol

Imagen tomada de: https://es.pinterest.com

¡Fútbol, fútbol, fútbol! ¡Estoy hartito de tanto fútbol! ¡Ya ha vuelto a empezar! ¡Otra vez por todas partes y a todas horas!!!!!
Como estoy de vacaciones, estaba en el parque, tranquilamente, tumbado después de desayunar y no hago más que oír a gente hablando de fútbol por aquí, por allí... ¡Jo! ¡No le dejan a uno dormir! Entonces me he preguntado: ¿Por qué están todo el rato hablando de lo mismo?  Si un rato pequeño de todo el pensar en fútbol lo dedicaran a las bayas... ¡Creo que tendríamos las mejores bayas del mundo!




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sábado, 28 de enero de 2017

¿Un sueño imposible? (Para pensar un poco)




Cuando viajas por el mundo te suelen hacer la pregunta: ¿De dónde sois? Al contestar, con orgullo patrio, que de España, la respuesta, siempre, siempre, siempre, ha sido la misma: ¿Real Madrid o Barça? En ese momento, siento que el suelo se hunde bajo mis pies. ¡No me gusta el fútbol! (aunque sé lo que es un fuera de juego y mi corazoncito está en el Manzanares). Pones cara de circunstancia, sonríes y dices: Soy de Madrid. Claro, ellos no te identifican con la ciudad sino con que eres del Real Madrid e, inmediatamente, te cantan las loas de Cristiano Ronaldo (recuerdo que en Marraquech nos tuvimos que tragar sus mejores goles que el taxista se empeño en mostrarnos en su móvil mientras conducía). ¿Puede haber algo diferente al fútbol que nos acerque a los seres humanos? Ya sé que me vais a contestar, como tantas veces, todas las cosas positivas que tiene un deporte como el fútbol, que si levanta pasiones, que si fomenta valores, que si traspasa fronteras, que si... 

Los valores del deporte (de cualquier deporte) son innegables, pero creo que, al fútbol de élite, se le han perdido eclipsados por el dinero y el poder que éste representa.

Hace poco, en uno de esos ratos tontos en los que te sientas en el sofá y enchufas la tele, me encontré con dos anuncios seguidos. En el primero, Pau Gasol anunciaba unos muñecos de peluche con formas de frutas y verduras, animando a los niños a consumirlas. El siguiente, estaba protagonizado por Cristiano Ronaldo, muy guapisimo él, jugando al póquer on-line. Sin embargo, les hemos enseñado a los niños que su héroe debe ser el segundo, no el primero. ¿Somos conscientes de qué estamos potenciando?: Una imagen de cuerpo extra20 que ¿cuántos niños llegarán a tener?, que es fantástico jugar al poker: ¡Cr7 lo hace!,  a querer unas zapatillas o una camiseta con un nombre impreso que cuesta 80 euros (creo que algo más si es especial), fabricada en unas condiciones lamentables en China o India... Quizás a que sueñen con meter muchos goles o a que ¿sólo quieran ser el supermillonario futbolista?

Me dejo muchas cosas en el tintero como entradas con IVA del 12% en vez del consabido 21% que tiene, por ejemplo, ver bailar a Sara Baras, las irregularidades en los pagos a esa Hacienda que somos todos, los contratos oscuros, los negocios en los palcos, las construcciones de estadios, los cánticos racistas y machistas en las gradas, la violencia de unos aficionados que, en nombre de unos colores, se permiten hacer en la Plaza Mayor lo que nunca se permitirían en sus países, el tener que gastar un dinero que no tenemos en proteger a la Cibeles o a Neptuno cada vez que hay una posibilidad de ganar algo, en reponer desde el mobiliario urbano hasta los espejos históricos de Valle-Inclán en el Callejón del Gato... 

Bueno, lo dejo aquí, ya que el "fútbol despierta pasiones" y no quiero perder a "mis más mejores amigos", que diría Manolito Gafotas. Sólo permitidme una última reflexión. Ayer escuchaba las declaraciones de Rafa Nadal que, desde la humildad, la ilusión, el sufrimiento y el esfuerzo que ha realizado para recuperarse, se mostraba feliz porque iba a estar nuevamente en una gran final y decía que lo que más le gustaba era que iba a jugar con (no contra) su amigo Federer. ¿Oiremos alguna vez a Piqué o a Ramos decir algo así en una final Madrid-Barça?

Mi sueño es que algún día, cuando siga viajando por el mundo, me hablen de los Gasol, de Nadal y... ¿Por qué no?, de Don Quijote, ese español universal que ponía mi libro de texto de la escuela.


domingo, 20 de noviembre de 2016

Los derechos del niño




Tal día como hoy hace 57 años, se aprobó la Declaración Universal de los Derechos del Niño y la Niña. 

Quiero celebrar aquí su existencia porque significó un paso importante para la protección de la infancia. Quiero llorar aquí su olvido, porque, cada día, estamos comprometiendo su existencia, dejándolos de lado y convirtiendo a los más pequeños en las víctimas de una sociedad que vive como "pollo sin cabeza", que dicen en mi pueblo.

Dejo aquí el 7 y el 10. Me parecen especialmente importantes en este momento en que tanto debate hay sobre el sistema educativo de nuestro país. Puede que si algunos lo leyeran tranquilamente, tratando de comprender el alcance de todo lo que dice, a lo mejor conseguíamos un sistema educativo de calidad, donde estén incluidos todos los agentes que tenemos responsabilidad en educar a los más pequeños. Quizás podría ponerse por delante el interés de los niños y niñas y hacer girar el mundo en sentido contrario para construir uno mucho más justo.

"Principio 7 
El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. 
El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres.
Principio 10 
El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes."

Os animo a sacarla de los cajones y ponerla en las paredes, a grabarla en nuestra mente.

viernes, 14 de octubre de 2016

Un libro de vez en cuando: "Pensar es conversar"


Tomado de: Amazon

Pensar es conversar es un delicioso libro que recoge algunas conversaciones entre Emilio Lledó y Manuel Cruz, realmente interesantes y apasionantes, que van desde recuerdos personales, hasta reflexiones sobre la enseñanza, el amor, la felicidad, la historia o el uso de las nuevas tecnologías.

Me ha gustado especialmente el respeto con que Manuel Cruz habla a quién fue su maestro y cómo van desgranando el auténtico valor del educador.

Habla Manuel Cruz respecto a Emilio Lledó: " Me importa mucho resaltar que fue un innovador cargado de autoridad. No hablo de poder, sino de autoridad, que, en contra de lo que piensan muchos, es tremendamente democrática porque no se conquista, sino que se otorga. La gran diferencia entre autoridad y poder es que la autoridad te la atribuyen los demás."

Y un par de páginas más allá se pregunta "¿Cuál es la función del educador? (...) Va más allá de ser una mera correa de transmisión, porque va más lejos de enseñar lo que a él le enseñaron. El auténtico educador trabaja con la herencia recibida. La examina, la crítica, la mejora, la limpia y la traspasa a las siguientes generaciones en las mejores condiciones."

Os recomiendo su lectura para una tarde de domingo lluvioso. Sólo son 123 páginas y es como estarles escuchando y disfrutar de dos mentes lúcidas que además, saben conversar. Ahora bien, pensar sobre ello os llevará bastante más tiempo


domingo, 4 de septiembre de 2016

La herencia paterna




Tomada de:www.elmejorabogadodeherencias.com/

Hace unos días, en esas horas tontas de las vacaciones, me puse a hojear el País Semanal que estaba por ahí, encima de una mesa. ¡Mal momento! Encontré un artículo titulado Nosotros o nuestros hijos de Fernando Trías de Bess (os dejo aquí el enlace por si queréis leerlo entero). Digo mal momento, porque el artículo me hizo PENSAR, y ¡estaba de vacaciones! 

Bromas a parte, me pareció muy interesante y creo que da en el clavo sobre el objetivo de la tarea de todos nosotros, padres, madres, abuelos, abuelas, profes y demás miembros de la sociedad, en la que estamos inmersos: la de educar a las nuevas generaciones.
"El mejor legado se compone de cuatro elementos: valores, conocimientos, educación y experiencias".

Septiembre es mes de buenos propósitos y de cambios, de buenos deseos que se quedan escritos en las hojas del calendario porque también es mes de vuelta a la rutina, de asumir nuestra realidad, esa que nos abruma con sus prisas, sus "tengo que..." y que nos atrapa como un torbellino, sin dejarnos tiempo para la importante: nosotros mismos. Por eso os pido que os paréis ahora que aún es posible  (no ha empezado el cole, no hay que ir corriendo de una clase extraescolar a otra) y nos preguntemos: ¿cuáles son mis valores? (Esos cuatro o cinco que me importan de verdad) ¿Qué estoy haciendo para ponerlos en práctica? ¿Qué puedo hacer para transmitirlos en mi entorno? ¿Qué estoy dispuesto a hacer para lograrlo?

De aquí puede que salga la verdadera educación y podamos proporcionar esas experiencias que los jóvenes necesitan para crecer como personas.

"Ahora que los padres estamos ahí para ayudarles a levantarse, nuestra misión es que prueben y experimenten a una edad en que sus errores, problemas y preocupaciones son aún reconducibles, manejables, gesionables." (Nosotros o nuestros hijos, Fernando Trías de Bes, El País Semanal, 21/08/2016)