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domingo, 11 de febrero de 2018

Las palabras... ¿son las que maltratan a las mujeres?



Me siento muy indignada con la utilización tan absurda que se está haciendo del lenguaje femenino y masculino. Ser jueza, portavoza, perdiza... y convertir un escrito en algo ilegible con tantos los/las y @ mágicas que solucionan el problema, no me hace sentirme más incluida en la vida social ni siento que con ello se este defendiendo mis derechos como mujer y, mucho menos, como PERSONA.

Estoy segura que todas estas personas que están haciendo un mal uso de una lengua tan hermosa como el castellano, siguen aplicando la palabra "coñazo" a todo lo que es aburrido y "es cojonudo" a todo lo que es estupendo. Me apuesto un café.

Las palabras son muy importantes, pero sólo con palabras no cambiamos las conductas irrespetuosas, el mal trato o  la desigualdad de género. Esto sólo se cura cuidando el pensamiento (dijo Gandhi) para actuar de otra manera. Actuar desde el respeto, un respeto que considere a  todas las mujeres, los hombres y a toda la diversidad, como seres humanos, como personas con dignidad y derechos. Si pensamos de esta manera, las palabras adecuadas saldrán solas. El castellano tiene más de 30.000 términos y sólo utilizamos unos 2.000, ¿entre tantas palabras no encontraremos la adecuada, aquella que no haga daño a la otra persona? Si, además somos empáticos (pero de verdad, no sólo utilizando la falsa empatía, tan de moda) y asertivos, será mucho más fácil defender los derechos de todas las personas sin destrozar la gramática.

Es claro que el lenguaje está vivo, evoluciona y que tienen que aparecer términos nuevos que se van incluyendo en el diccionario, pero las normas gramaticales deben existir porque el lenguaje es un acuerdo al que llegamos los humanos para entendernos y, si no hay normas, no podremos entendernos.
A lo mejor, lo VERDADERAMENTE IMPORTANTE son las normas de comportamiento de los unos con los otros y no las normas gramaticales, los actos y no las palabras.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Carta a los roba-cuernos de rinoceronte

Imagen tomada de aquí

-¿Qué llevas en el cuerno, Rinoceronte?-preguntó la Gaselita-.¡Déjame ver!
-¡Nooooo! No llevo nada… ¡Nada! ¡Quita!
-Sí, te has puesto algo. ¿Para qué?
-¡Anda! ¡Si es mi calcetín!-dijo la Jirafita. – Y yo… ¡buscándolo!- de un tirón se lo quitó y salió corriendo para que no se enfadara el Rinoceronte, que, aterrado se escondió debajo de la cama.
-¿Por qué llevas un calcetín de la Jirafita en el cuerno? – volvió a preguntarle la Gaselita.-¿Qué te pasa, que estás tan raro?
-Es que… es que… ¡No quiero que se me vea el cuerno!- dijo entre lágrimas-. No quiero que los chinos del barrio me lo quiten! - ¡Achissss! ¡Encima hay pelusas!...
- Pero… ¿Por qué crees que los chinos te van a quitar el cuerno? – insistió la Gaselita toda intrigada y preocupada por su amigo, que pocas veces lloraba.
-Mejor salir y contar qué pasar- le pidió el Camello que se había acercado para ver qué pasaba.
- Rino… Rino…- le llamó la Gaselita, intentando consolarle-. Es mejor que salgas y así podremos  ayudarte…
Poco a poco fue saliendo de debajo de la cama, muy despacio y sin parar de llorar.
-Venga, amigo. Tu contar. ¿Por qué creer que quitar cuerno?
-¡Lo he leído en internet! En poco tiempo ya no van a quedar Rinocerontes! ¡Los matan para quitarles el cuerno!
-¿Eso es verdad?
-Síiiiii,- dijo llorando desconsolado- ¡Lo pone internet!
-Pero todo lo que pone internet sabes que no siempre es verdad… - le recordó la Gaselita
-¡Qué sí! ¡Qué es una invistigación de unos señores muy serios e importantes!!!!
-Pero…
-¡Mira aquí! Verás de lo que hablo- y entre sollozos, el Rinoceronte le fue enseñando las noticias que había visto sobre la desaparición de los rinocerontes.
-¿Ves como es verdad? ¡Y encima ayer vi en el parque un chino resfriado! Y el señor Google dice que lo usan como medicina para los resfriados… ¡Ay, qué chusto!!!!!
- Pero, Rinoceronte, eso sólo hacer algunos chinos, no todos ser malos… La mayoría ser majos - intervino el Camello muy preocupado  por su más mejor amigo.
- ¿Y cómo sabes tú que el chino con mocos del barrio no es un asesino de rinocerontes?- chilló enfadado.
-No saber. Pero lo más seguro es que no tener imaginación y no ver a nosotros… Mejor no llorar, amigo.
-Sí, es mejor que no llores y hagas algo… ¿Por qué no escribes una carta a los chinos malos del mundo y les explicas lo que pasa?
-¿Tú crees?- contestó el Rinoceronte.
- Sí y la pones en Internet para que la lean todos.
-¿Me ayudas?, que tú eres superdotada y el Elefantito está de asuntos propios.
- Shissss, no lo digas en alto! ¡Cómo se entere la Jirafita que soy superdotada se va a enfadar!!! Venga…
.Queridos chinos…
-Noooo… Queridos no pongas…
- ¿Mejor odiados chinos pero sólo a los malos roba-cuernos?
-Sí, mejor así. Sigue…
¿Os gustaría que os cortarán la nariz? ¿Eh? ¿Y que hicieran con ellas tontás de medicinas que no sirven para nada? ¿A qué no os gustaría? Porque si con vuestra nariz salvarais a la humanidad, la daríais con gusto, ¿no? Pero para NADA!!!! ¡Es injusto!!!
-   ¿Qué haría el chino de los mocos? ¿Cómo se los limpiaría? (jajajajaja)
 … El cuerno (por eso es de los rinocerontes) sólo es IMPORTANTE para los rinocerontes: no sirve para nadie más. Han demostrado los señores sabios que NO CURAN ninguna enfermedad. Y lo peor de todo, es que quitarnos el cuerno es muy doloroso y muchos de mis primos mueren por ello…¿Merece la pena matar animales tan guapos para nada?
- No llores, Rino, que ya verás como tu carta sirve para salvar a tus amigos…Tú no tengas miedo que estamos todos nosotros para ayudarte… Le podemos decir al Leoncillo que cace al chino con mocos si va a hacerte algo.
Y mientras la Gaselita escribía esto en el blog para que todos los chinos roba-cuernos se le cayeran los mocos de vergüenza, el Rinoceronte se fue animando un poco, e incluso se bajó al parque, acompañado por el Camello y el Leoncillo, no fuera a estar por allí el chino mocoso y le quiera quitar el cuerno para curarse el resfriado.


Escrito a cuatro manos, un cinco de agosto de 2017, en la guardas de un libro de Ishiguro, playa de San Juan de Terreros.


martes, 29 de agosto de 2017

¿Qué nos pasa?


Imagen tomada de: https://www.anipedia.net/delfines/

Hace unos días un bebé de delfín muere en un playa como consecuencia del trato recibido por las ¿personas? que le rodean, le tocan, le sacan del agua... única y exclusivamente para hacer... ¡UNA FOTO! y colgarla en facebook o donde corresponda. La tristeza y la indignación me revuelven el estómago. ¿Qué nos está pasando?, empiezo a preguntarme, ¿por qué actuamos de esta manera?

La utilización que estamos haciendo de las redes sociales cada día me preocupa un poco más. Cuando veo tantas y tantas fotos de los niños que sus propios padres suben a las redes, me planteo: ¿cómo vamos a enseñar un uso responsable de las redes, si los primeros que las mal utilizan son aquellos que tienen que garantizar la integridad, la seguridad y que, además, son el principal modelo de los más pequeños? ¿Qué han aprendido los niños que están en la playa y toquetean al delfín, posando para las fotos que les hacen sus padres? Pues que, lo más importante, no es ayudar al animalillo sino hacerse la foto, ser importante durante unos segundos para tener muchos likes en facebook.

¿Pensamos alguna vez en las consecuencias de nuestros actos? La respuesta a esta pregunta la encuentro pocos días después, cuando ocurren los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils. La tristeza y la indignación aumentan de grado cuando contemplo las imágenes de las televisiones (¿Hay que hacer especiales ¿informativos? durante días, para regalar eco y publicidad a los autores de los hechos?), en las que algunas de las ¿personas? que estaban en el entorno, se ponen a grabar vídeos de las víctimas heridas y del desastre de los atentados, colgándolas alegremente en las redes,  hasta que la policía tiene que invitar a no hacerlo. Antes de hacer la foto o de subirla, podríamos parar y pensar un poco, ponernos en los zapatos de los heridos, de los que han vivido en primera persona el horror del terrorismo y que van a tener que encontrarse una y otra vez con la terrible experiencia de revivir un momento tan doloroso. ¿Nos va a servir para algo tener muchos likes en nuestro facebook?

¿Qué nos pasa? ¿En qué nos está transformando el móvil y las redes sociales? ¿Qué ha pasado para que lo más importante de nuestra vida sea vivir única y exclusivamente a través de una foto que hacemos y después compartimos a través de las redes sociales?

 ¿Esta es la vida que queremos? 

domingo, 20 de agosto de 2017

Pensamientos Koalas: El fútbol

Imagen tomada de: https://es.pinterest.com

¡Fútbol, fútbol, fútbol! ¡Estoy hartito de tanto fútbol! ¡Ya ha vuelto a empezar! ¡Otra vez por todas partes y a todas horas!!!!!
Como estoy de vacaciones, estaba en el parque, tranquilamente, tumbado después de desayunar y no hago más que oír a gente hablando de fútbol por aquí, por allí... ¡Jo! ¡No le dejan a uno dormir! Entonces me he preguntado: ¿Por qué están todo el rato hablando de lo mismo?  Si un rato pequeño de todo el pensar en fútbol lo dedicaran a las bayas... ¡Creo que tendríamos las mejores bayas del mundo!




Si quieres conocerme mejor pincha aquí

domingo, 4 de septiembre de 2016

La herencia paterna




Tomada de:www.elmejorabogadodeherencias.com/

Hace unos días, en esas horas tontas de las vacaciones, me puse a hojear el País Semanal que estaba por ahí, encima de una mesa. ¡Mal momento! Encontré un artículo titulado Nosotros o nuestros hijos de Fernando Trías de Bess (os dejo aquí el enlace por si queréis leerlo entero). Digo mal momento, porque el artículo me hizo PENSAR, y ¡estaba de vacaciones! 

Bromas a parte, me pareció muy interesante y creo que da en el clavo sobre el objetivo de la tarea de todos nosotros, padres, madres, abuelos, abuelas, profes y demás miembros de la sociedad, en la que estamos inmersos: la de educar a las nuevas generaciones.
"El mejor legado se compone de cuatro elementos: valores, conocimientos, educación y experiencias".

Septiembre es mes de buenos propósitos y de cambios, de buenos deseos que se quedan escritos en las hojas del calendario porque también es mes de vuelta a la rutina, de asumir nuestra realidad, esa que nos abruma con sus prisas, sus "tengo que..." y que nos atrapa como un torbellino, sin dejarnos tiempo para la importante: nosotros mismos. Por eso os pido que os paréis ahora que aún es posible  (no ha empezado el cole, no hay que ir corriendo de una clase extraescolar a otra) y nos preguntemos: ¿cuáles son mis valores? (Esos cuatro o cinco que me importan de verdad) ¿Qué estoy haciendo para ponerlos en práctica? ¿Qué puedo hacer para transmitirlos en mi entorno? ¿Qué estoy dispuesto a hacer para lograrlo?

De aquí puede que salga la verdadera educación y podamos proporcionar esas experiencias que los jóvenes necesitan para crecer como personas.

"Ahora que los padres estamos ahí para ayudarles a levantarse, nuestra misión es que prueben y experimenten a una edad en que sus errores, problemas y preocupaciones son aún reconducibles, manejables, gesionables." (Nosotros o nuestros hijos, Fernando Trías de Bes, El País Semanal, 21/08/2016)

domingo, 19 de junio de 2016

AWAKE




Hoy he tenido el privilegio de asistir al estreno en España de Awake (Despertar). Ha sido una experiencia inolvidable.

Es un documental bellísimo sobre la vida Paramahansa Yogananda, donde, mezclando imágenes reales, recreaciones y entrevistas con personas que le conocieron o han estudiado sus enseñanzas, nos muestra su filosofía y pensamiento, basado en el amor, la compasión y la belleza. 

Mediante la práctica de la meditación nos muestra el camino para conocer todo lo que se esconde en nuestro interior. Si podéis, no dejéis de verla: quizás el poder de la humanidad se encuentre en otro lugar que no sea en el dinero.



sábado, 18 de junio de 2016

La pobreza cultural




Hace unos días me sentí muy triste. Mi vocación por la pedagogía, por lo que significa de cambio, mejora, progreso, se chocó contra un muro de indiferencia, desgana, apatía, impertinencia... Fue una experiencia muy desagradable que me llevó a comprender que no hay pobreza más paralizadora que la pobreza cultural.

Cuando no hay inquietud por conocer cosas nuevas, cuando no hay deseo por mejorar, cuando no quieres comprender cómo es el mundo que te rodea, ¿qué vas a transmitirle a tus hijos, a tus alumnos?

Cualquiera que sea el contexto en el que te mueves, es posible el interés y las ganas de aprender. Puede costar más o menos, pero es posible y mucho más en esta época en la que internet ha puesto al alcance de todos la cultura, los libros, los museos, los palacios, los viajes, el teatro, el cine, la música...

Para mí, lo más valioso de las personas es su capacidad para SER persona, para pensar, para disfrutar, para mejorar, para cambiar su mundo, para crear, para resistir, para aprender, para ilusionarse, para querer... ¿En qué se convierte la existencia de las personas que no quieren aprender?

Este ha sido un aprendizaje muy valioso: hay que seguir peleando contra la pobreza cultural.

lunes, 16 de mayo de 2016

Mi pueblo






Entre estas dos imágenes ha pasado mucho tiempo, prácticamente, una vida entera, una me ha acompañado desde el lugar de honor que mi madre le dedicó en casa desde aquel día lejano de Un recuerdo mi infancia; la otra representa la ilusión cumplida de tener un pueblo.

Yo soy de Madrid, pero como Madrid es muy grande, uno es del barrio en el que ha nacido y se ha criado, así que soy de Carabanchel, con la cabeza alta y el orgullo del barrio obrero. Pero yo quería un lugar mío, una tierra con la que sintiera unos lazos de pertenencia y apego que no sentía con mi Madrid del alma, un lugar del que presumir, como hacia mi hermana, que sí vivió la infancia del pueblo, del abuelo al que no conocí.

Muchos lugares han generado, durante estos años, vínculos imborrables que han llenado mi vida de momentos felices, de buena y hermosa gente, de emociones únicas. La Sevilla que me acoge y adopta, dándome lo más grande que llevo en mi corazón; esa Roma a la que volvería siempre; ese Mediterráneo, con Mojácar y Cadaqués, con su luz y su fuerza. Pero sin saberlo, añoraba un pueblo.

La Mancha estaba cerca, así que busqué el pueblo de mi padre, su entorno, sus viñas, su casa: fue muy emotivo y un homenaje a ese gran hombre que me hizo con toda la dignidad y el orgullo de ser su hija. Pero faltaba algo.

En mi imaginario infantil había un pueblo, una romería, unos sabores, unos "palabros" que salían sin querer, despertando la sonrisa en los que me rodean y me quieren, con un "ya salió la manchega".

Muchos nombres (Villanueva de Córdoba, Torrecampo, Pozoblanco, Almadén, Alamillo, San Benito, Los Pedroches, la Sierra de la Alcudía...) que sonaban en mi mente. me hablaban de una tierra frontera entre Andalucía y la Mancha, con el río Guadalmez dibujando la raya, en las estribaciones de Sierra Morena, valles de frío y calor inmisericorde, de gentes "recias", inmigrantes por hambre, que volvían una y otra vez, aferradas a aquel lugar.






Me hacia ilusión volver al pueblo, sentir la tierra de unos antepasados que no conocí y de una familia con la que sólo me unía los lazos de los recuerdos infantiles. Así que un primaveral Puente de Mayo (no hay mejor momento para ir) pusimos rumbo hacia allí. Casi llegando, nos perdimos (por hacer caso al navegador) y paramos para dar la vuelta al coche, en medio del "Serengeti" manchego: enormes praderas a mi alrededor me dijeron que iba a merecer la pena, que aquello era mi tierra. Así fue.







Las calles de Villanueva de Córdoba, de allí era mi abuela, me hicieron sentir cómoda, como cuando te encuentras con una vieja amiga a la que hace mucho que no ves. Me hacía gracia ver el apellido en las tiendas, oír el habla lejano en mi memoria, ese acento distinto que mezcla el andaluz, el manchego y el extremeño. 




Y de repente, en medio de las Cruces de Mayo, de la Feria de Torrecampo, descubres que todo eso que te gusta y que creías descubierto hace poco, formaba parte de ti, estaba en tu interior. 





Allí estaba la fuerza de la vida en las encinas centenarias, duras, retorcidas, maltratadas por el paso del tiempo, pero siempre orgullosas, alzando sus ramas y fundiéndose con el cielo azul profundo. 




 Allí estaba el esplendor de la primavera recién llegada para vestir los campos de color y del canto de no sé cuantos pájaros diferentes capaces de hacer algo sólido del aire que te rodea.

Allí estaba el santuario, aquel que se construyó en el siglo XV para dar cobijo a la Chiquitita, esa Virgen empeñada en permanecer allí, entre encinas y jaras, a pesar de los intentos del pastor por llevarla al pueblo...



 Aquella Virgen que retiene los recuerdos de una lucha fratricida para recordarnos a todos que no puede ser más.


 Y la alegría de las gentes respirando primavera, cantando a su Virgen con lágrimas en los ojos y el corazón encogido, dando gracias por un año más. Que saca a su Virgen para que contemple su tierra, entre vaivenes de portadores inexpertos, gritos de ¡Viva la Virgen de Veredas!, Salves sentidas y el suspiro de alivio del capataz cuando consiguió depositarla, sana y salva, en su templo.



Y... ¡A ocuparse de las necesidades humanas! A bailar sevillanas (y yo sin mi traje de flamenca), entre copa de vino y rebujito; entre jamón y queso manchego, que para algo somos tierra frontera entre la Mancha y Andalucía y cogemos lo mejor de los dos sitios; ¡la morcilla de mi pueblo! 

Allí estaba la curiosidad de antaño por alguien a quién no conoces "y tú, ¿de quién eres?", la calle empinada por donde bajaban los cerdos, la casa de mi abuela, el abrazo entrañable de aquellos a los que querías en el recuerdo y que te dice que no te equivocaste al hacerlo...

Allí estaban los hilos que te hacen sentir que esa es tu tierra, tu origen, tu fuerza... Mi Pueblo.


 ¡Sólo faltaron las migas! ¡Cómo os eché de menos!


sábado, 20 de febrero de 2016

Los besos en el pan (Un libro de vez en cuando)

Tomada de; Amazon

Hoy traigo aquí la última novela de Almudena Grandes, "Los besos en el pan", regalo de cumpleaños de esos amigos que son más que amigos y acompañan tu vida llenándola de buenos momentos.

Es una historia coral que se desarrolla en un barrio de Madrid que puede ser cualquiera, aunque está situado en el centro, en la que la única protagonista es la crisis que planea por encima de todos y cómo nos ha afectado a nosotros, a todos aquellos que no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que no somos corruptos y que somos las únicas víctimas de la inmoralidad y la deshumanización del mundo.

Así contado puede resultar agobiante y poco atractivo, pero Almudena Grandes ha conseguido con una narración muy ágil, entrando y saliendo de las vidas de los distintos personajes, retratando sus historias y caracteres, más el añadido de unos toques de ironía, crear una obra muy interesante.

Me gustan especialmente las historias de Amalia, la peluquera con su ternura vallecana, el abuelo que cuida a su mujer enferma con sus contradicciones ideológicas, el arquitecto y su novia y la historia del bar. ¡Ah! y la abuela y el nieto: ¡son geniales! 

Si os enseñaros de pequeños, como a mí, a darle besos al pan cuando se caía, seguramente os gustará: ¡qué la disfrutéis!

lunes, 21 de diciembre de 2015

Carta a los Reyes Magos


Foto tomada de: https://2012profeciasmayasfindelmundo.files.wordpress.com


Queridos Reyes Magos:

En estos días en los que andamos todos liados escribiendo la carta con nuestros deseos y nuestra lista de bondades que nos hacen merecedores de recibirlos, yo quiero pediros una cosa muy especial...

El mes de diciembre, mes frío y oscuro, es, además, una época del año difícil y rara ya que, a pesar del frío y la oscuridad, tenemos que demostrar que somos los más felices del mundo porque llega la Navidad o los más amargados, por el mismo motivo. 

Hemos convertido la Navidad en una fiesta tan, tan, tan especial que cualquier cosa que nos saque de los cánones nos hace sentirnos terriblemente mal: la soledad es más grande, las ausencias más tremendas, los problemas enormes y las dificultades imposibles de asumir. Tenemos que comprar como posesos, decorar casas y calles como si no hubiera un mañana y pediros miles de regalos materiales que suplan todas las carencias emocionales que tenemos durante al año: todo ese tiempo del que no disponemos para dedicar a nuestros amigos, hijos, pareja, familia, se suple con regalos que os pedimos para todos ellos, sin darnos cuenta que es más importante escuchar las penas de tu hija adolescente durante un rato en el momento que la traiciona su "mejor amiga", o el cansancio de aguantar las dificultades de llegar a fin de mes de tu hermano,  o darle un abrazo a tu pareja cuando está enfada con el mundo, que llenarlos de regalos un día al año.

Yo os espero con mucha ilusión todos los años; para mí es una fiesta muy especial en la que la magia vuelve a nuestras vidas y en la que todo puede ser posible. 

Por ello, ahora que estamos escribiendo las cartas, os pido que nos concedáis a todos un poco de paciencia para tratar con las personas que nos rodean y podamos escucharlas y comprenderlas; un poco de respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás para que todos nos sintamos mejor unos con otros; un poco de cortesía y buenas maneras que harán más fácil la convivencia; un mucho de agradecimiento hacia lo que somos, tenemos y las personas que nos quieren, y la capacidad de regalar abrazos entrañables y cálidos todos los días del año.

¡Ah! No os olvidéis de la sensatez a la hora de dejar los regalos: no necesitamos tantos; a mi me enseñaron que se podían pedir sólo tres (uno a cada Rey Mago) y una sorpresa. Aún sigo así,  por lo que me pido...


miércoles, 16 de diciembre de 2015

¡Feliz Navidad con nuestro Belén!


Los que me conocéis, sabéis bien que me encantan los belenes y que disfruto mucho montando el nuestro. Este año me han hecho este regalazo de montaje que quiero compartir  con vosotros, para que podáis disfrutar de un paseo por las calles de nuestro belén.
Siguiendo la tradición napolitana, ya sabéis, hay que buscar el ratoncillo que se come el queso. 
Para los habituales, encontraréis muchas novedades.

Como ya se acerca la Navidad y luego no hay tiempo para nada, aprovechamos y os mandamos desde aquí un gran abrazo lleno de ilusión y afecto, junto con los mejores deseos para el nuevo año.

¡Ah! Los animales imaginarios han dejado su huella (una "tutuga" y un tigrecito): ¡A buscar!


sábado, 31 de octubre de 2015

Camino del exilio II: Colliure, fin del camino.



Seguimos los pasos del exilio y llegamos a ColliureColliure es un pequeño pueblo costero,  con un castillo templario, una iglesia fortaleza que le presta su característico perfil, callejuelas coquetas y una luz especial que atrajo a algunos de los grandes pintores como Matisse.



Matisse: Vista de Colliure (tomado de:www.wmofa.com)

 Aquel pueblo de pescadores se ha convertido ahora en un destino turístico donde miles de franceses pasan sus vacaciones y donde aparcar el coche se convierte en una misión casi imposible, compensada por las mil formas que te ofrecen para comer mejillones (no desaprovechéis la experiencia si pasáis por allí).




Fotos tomadas de: www.leblogdejielka.com

Antonio Machado consiguió llegar a Colliure tres días después de cruzar la frontera, agotado, enfermo y sobrepasado por las circunstancias. Allí vivió sus últimos días y queríamos, de alguna manera, encontrarnos con su memoria; era una manera de continuar nuestro pequeño homenaje a todas las víctimas de todas las guerras representadas en su persona.


Machado en Francia (tomada de: http://img02.lavanguardia.com/2014/02/22/Antonio-Machado-en-la-terraza)


Acompañados por el libro "Exilio y muerte de Antonio Machado" de Joaquín Gómez Burón, empezamos a recorrer sus calles buscando la tienda de antigüedades donde le dejaron descansar mientras sus amigos le buscaban un lugar donde cobijarse tanto a él cómo a su anciana madre. Desde allí, logramos localizar la hermosa casa donde una hermosa persona le dio cobijo, consuelo y compañía mientras su madre enfermaba y moría y donde sentado en su patio escribió sus últimos versos "Estos días azules..."  La casa ha seguido siendo un hotel hasta hace muy poco y mantenía intacta su habitación; ahora está cerrada y con aspecto de abandono. 






Tomado de: http://www.abelmartin.com/

Por un estrecho callejón se llega al cementerio donde están enterrados los dos, en una sencilla tumba, que recibe el cariño de muchos de los españoles que pasamos por allí en forma de mensajes que recuerdan al hombre bueno, honesto, fiel a sus principios, al poeta y al pensador



Allí, delante de su rostro inmortalizado en bronce y con una bandera republicana con sus últimos versos, resonando en mi cabeza sus palabras, mil veces cantadas "le cubre el polvo de un país vecino y alejarse le oyeron cantar caminante no hay camino sino estelas en la mar", yo pensé en el Maestro, porque, D. Antonio, fue Maestro. Un maestro que  decía "yo quisiera dejar en vuestras almas sembrado el propósito de una Escuela Popular de Sabiduría Superior. Y reparad bien que lo superior no sería la escuela, sino la sabiduría que en ella se alcanzase(...) Nosotros daríamos lo que más veneramos; un saber de primera calidad".

Pensé en el maestro de aquellos tiempos que pasaba hambre (seguro que habéis oído decir a vuestros padres o abuelos, aquello de "pasa más hambre que un maestro de escuela") y frío por esos pueblos perdidos, pero al que se respetaba porque tenía algo que podía abrir las puertas de un mundo mejor: la sabiduría (aunque esta fuera sólo aprender a leer y a escribir). A los que se "respetaba" tanto que se les convirtió en una de las víctimas más habituales de la guerra civil y de su represión posterior; ¿cuántas personas fueron encarceladas y fusiladas por el simple hecho de ser el maestro del pueblo?

Allí, delante de su rostro, quise agradecer su esfuerzo y su trabajo a todos aquellos maestros que día a día se dejan la piel en las aulas por hacer "personas de bien", pese a la oposición de un maltrecho sistema educativo mil veces reformado, escaso de recursos y medios, formando parte de una profesión menospreciada ("El que vale, vale y el que no a magisterio": ¿no habéis oído esa frase?) sobre la que todo el mundo puede opinar (¿le decimos a un médico, un arquitecto, un abogado, un ingeniero cómo tiene que hacer su trabajo?). ¡No creáis que, en aquella época, ya se recibían reproches de los padres!:
"A veces recibió la visita airada de algún padre de familia que se quejaba (...)
-¿Le basta a usted ver a un niño para suspenderlo?-decía el visitante, abriendo los brazos con ademán irónico de asombro admirativo.
Mairena contestaba, rojo de cólera y golpeando el suelo con el bastón:
-¡Me basta con ver a su padre!"


Pensé en el maestro que decía a sus alumnos "sed modestos: yo os aconsejo la modestia, o por mejor decir: yo os aconsejo un orgullo modesto (...) Recordad el proverbio de Castilla: "Nadie es más que nadie". Esto quiere decir cuánto es difícil aventajarse a todos, porque, por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre. (...) Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura."

¿Hay mejor enseñanza? ¡Gracias, Maestro!

Tomado de: www.amazon.es


Todas las citas pertenecen a la obra de Antonio Machado, Juan de Mairena, En este libro Machado, utilizando a un heterónimo, Juan de Mairena, va recogiendo sus pensamientos y reflexiones sobre España, la política, el estado, la filosofía, la educación, la vida... Os recomiendo su lectura: salvo algunos momentos más pesados, su lectura es ágil y tiene momentos realmente divertidos resultado de una ironía muy fina




domingo, 4 de octubre de 2015

Seguir los pasos de Van Gogh...

...te plantea muchas cuestiones.

Campo de trigo (tomada de www.artehistoria.com)

Van Gogh,  junto con Miguel Angel, Velázquez, y algún otro más, ocupan mi lista de "genios" particulares. Disfrutar de unos días de vacaciones por tierras francesas (Arles, Saint Remy, Aix en Provence), recorriendo los lugares en los que vivió sus últimos años y donde empezó a pintar como el genio que era, tenía un especial significado.

Durante el viaje, iba acompañada por dos libros, "Cartas a Theo", que es una recopilación de las cartas que Vicent Van Gogh le enviaba a su hermano, y por el libro "Anhelo de vivir" de Irving Stone, que narra de manera muy amena y rigurosa la vida de este gran hombre.

El primer impacto fue el sol y calor arlesiano:

"El sol arlesiano deslumbró a Vincent. El terrible calor y la diaria luminosidad intensa del aire fueron para él un mundo desconocido.
Pero fue el deslumbrante colorido de la campiña que le hizo pasarse la mano sobre sus ojos asombrados. El cielo era tan intensamente azul que le parecía increíble que fuese verdadero. El verde de los campos que se extendían a sus pies era la misma esencia del color verde, y el amarillo del sol y el rojo del suelo eran tan intensos que parecían sobrenaturales. ¿Cómo pintar semejantes colores? " (Anhelo de vivir, Irving Stone)



El viñedo rojo, la única pintura vendida en vida de Van Gogh

Van Gogh pertenecía a una familia acomodada que se dedicaba a comerciar con el arte, llena de clérigos ("No hay nada más duro que el corazón de clérigo", llega a exclamar en un momento de desesperación). Su hermano Theo, una de las pocas personas que creía en su genio y en el valor de su persona, llegó a ser el gerente de una galería de arte muy afamada en París: sin embargo sólo logro vender un cuadro de su hermano, ¿por qué?

Quizá el arte es uno de los aspectos de la cultura que mejor reflejan la sociedad en la que vivimos, una sociedad basada en el dinero y en la moda, donde sólo vale lo que unos pocos "entendidos" deciden que vale. Cuando pintó los "Comedores de patatas", Vincent era un predicador, tan implicado en ayudar a los pobres que casi muere en el intento. Estaba en la más absoluta indigencia, enfermo por no comer y cansado del abuso de los empresarios de las minas y de la gente. Ese cuadro, hoy no tiene precio, pero en aquel momento fue despreciado porque era burdo, tosco, y quizás... ¿por qué no quedaba bien en ningún "salón"? 

Comedores de patatas

Pero el genio estaba ahí. Según recorríamos los espacios donde vivió (el hospital de Arles, la casa amarilla, el café, el hospital de Saint Remy...), todo hablaba del genial pintor (los franceses saben sacar mucho partido al turismo, colocando reproducciones de los cuadros donde fueron pintados), pero se iba perfilando un retrato de una persona agresiva, huraña, tosca, no integrada, burda, brutal, y, por encima de todo, loca, que contrastaba vivamente con la persona que aparecía en los libros, llena de sueños, de fuerza, de ganas de mejorar el mundo con su esfuerzo personal.


Los Alyscamp, Arles

"Cuando pinto el sol, quiero hacer sentir a la gente su enorme potencia, sus raudales de luz, sus olas de calor y su tremendo poder. Cuando represento un trigal quiero que se advierta en él hasta los átomos que forman los granos de trigo y que pugnan por crecer y desarrollarse. (...) 


Campo de trigo con sol, Arles. (tomada de artehistoria.com)

Los campos en que crece el trigo, el agua que corre torrentosa por las gargantas, el jugo de la fruta y la vida que se desliza del hombre son todos la misma cosa. La única unidad en la vida es la unidad de ritmo. Un ritmo al son del cual todos bailamos, hombres, manzanas, agua, campos, casas, caballos y sol. (...) Cuando pinto a un labrador en su campo, quiero hacer sentir la unidad que existe entre el uno y el otro. Quiero que se sienta el sol que vivifica al campesino, a su campo, al trigo y a los caballos por igual. Recién cuando sientas ese ritmo universal en medio del cual se mueve todo el mundo, recién entonces comenzarás a comprender la vida." (Fragmento de una conversación con Gaugin, "Anhelos de vivir", Irving Stone)


Noche estrellada. Saint Remy

Le despreciaban porque no era capaz de ganar dinero, (cuando había sido el mejor vendedor de la galería de su familia); no le querían en el barrio porque tenía el pelo rojo (era el "diablo rojo") y no iba vestido correctamente; le trataban como un apestado del que había que apartarse porque, simplemente, estaba enfermo... ¿Quizás fue una víctima de las etiquetas, de las modas, de los gurús de la sociedad que dicen lo que vale y no vale, de los prejuicios sociales hacia las personas enfermas...? Una víctima más de las marcas sociales que vamos repartiendo a diestro y siniestro, sin pararnos a pensar qué va a significar para esa persona.

En todas la personas está el "genio", el genio de ser, de su dignidad, de valer por el mero hecho de ser persona, pero rápidamente empezamos a poner etiquetas: es gordo, es feo, es antipático, es hiperactivo, es... y entre todos vamos haciendo que esa persona vaya forjando su personalidad, pues, no sólo le ponemos etiquetas, sino que le tratamos de acuerdo con esa marca:  le condenamos y le aislamos o, todo lo contrario, le subimos al pedestal y le convertimos en un icono a seguir, encumbrándolo a lo más alto del "olimpo" de la fama.

Miremos a nuestro alrededor y prestemos atención en quién o qué ocupa ese olimpoTenemos personas que van a programas de televisión simplemente a emborracharse y a decirse las cosas sin la menor cortesía, en honor a una sinceridad que sólo es el nuevo marco de la mala educación, la grosería y la falta de habilidades para relacionarse. Contamos con futbolistas ultramillonarios que se dedican a insultar a otros futbolistas "por la rivalidad" deportiva (¡qué diferencia con las grandes personas que acaban de ganar un campeonato europeo de baloncesto!). Nos encontramos con modelos con cuerpos imposibles,que esclavizan a miles de personas en el mundo a gimnasios, dietas, mientras, a la vez, nos venden productos para la felicidad llenos de azúcares y vete a saber qué más cosas que son absolutamente incompatibles con esos cuerpos y menos aún con cuerpos sanos...

No quiero alargarme más, ya he escrito sobre esto y seguro que podéis seguir poniendo ejemplos. Sólo un instante  para  mencionar al teléfono móvil, ese "oscuro objeto del deseo", por el que hay que pagar el sueldo de un mes de muchas personas, hacer cola durante días para ser el primero en tener el último modelo, hechos por niños que cobran 0,19 dolares por cada jornada de trabajo, y cuyos componentes se fabrican con unas materias primas altamente contaminantes, que esclavizan y enferman a quienes las extraen y sirven para que unos pocos sean inmensamente ricos y para que nos etiqueten de pobres o de tontos o de catetos(aunque esta palabra se usa ya muy poco) a quién no los tenemos.

La lista de símbolos de nuestra sociedad, es realmente grande. Y me pregunto ¿en qué lugar se esconden los escritores, científicos, pensadores, pintores, escultores, pedagogos, historiadores...?: he tenido grandes dificultades para encontrarlos en el olimpo de la fama (salvo honrosas excepciones).

Insisto una vez más: ¿somos conscientes de lo valores que estamos viviendo y transmitiendo a las nuevas generaciones? ¿Somos conscientes del daño que se genera cuando vivimos únicamente guiados por las modas y las posesiones materiales? ¿Somos conscientes de todos los genios que estamos perdiendo aplastándolos debajo del rechazo social que genera las injustas etiquetas? ¿Somos conscientes de que somos personas y no ovejas (que me perdonen la comparación) limitadas a sus rebaños? 

Los valores se traducen en las conductas que cada uno de nosotros vamos realizando, configurando nuestro comportamiento y nuestros hábitos. Los hábitos se pueden modificar: basta con cambiar la conducta durante, al menos, 21 días.





Melocotonero en flor

Para  saber más y disfrutar de más obras de Van Gogh pincha aquí

La imágenes no mencionadas, están tomadas dwikipedia



domingo, 30 de agosto de 2015

Camino del exilio I: El memorial de Portbou


Cruzar la frontera por Portbou es una experiencia muy emotiva. Allí, en un paisaje bellísimo, parece que el tiempo se detuvo en aquellos días fríos de enero del 39 en los que miles de españoles se convirtieron en refugiados.


Al detener el coche en tierra de nadie y mirar a tu alrededor, sientes algo especial dentro de tí.  El aire parece estancado, silencioso, cargado de sentimientos. El camino es estrecho y sinuoso, montañoso. 


Si miras adelante, ves allá abajo la playa de Argelès sur Mer, el próximo destino; atrás "la senda que nunca se ha de volver a pisar"; a tu derecha, la inmensidad azul del mar y, a tu izquierda, junto con la abandonada garita de la guardia de fronteras, el Memorial de Portbou.

El Memorial es muy sencillo. Se trata de unos paneles que, a través de fotografías, rinden homenaje a la memoria de todos aquellos refugiados que cruzaron, dejando atrás todo lo que tenían.


Cuando me acerqué a mirar las fotos, no pude evitar que la emoción que ya llevaba acumulada se desbordará en lágrimas al contemplar las caras de esos miles de personas, mujeres, ancianos, niños, que sólo sabían que tenían miedo, hambre y frío; personas humilladas por una próxima derrota, cogidas en medio de una guerra que sin saber cómo ni por qué les había expulsado de sus casas y su tierra. Refugiados que cruzaban una frontera inhóspita, buscando la paz y la seguridad del país vecino, para acabar confinados como delincuentes en un campo de refugiados (o de prisioneros o de...) ubicado en el cercana playa de Argeles sur Mer.



La frontera se abría y se cerraba arbitrariamente y a cuentagotas, obligando a aquellas personas a permanecer a la intemperie, sin más alimentos que los que ellos llevarán y sin auxilio de nadie. Poco a poco pasaban y eran llevados a una playa cercada con un alambre de espino, en la que tampoco había lugar donde cobijarse, ni aseos, ni... sólo desesperación. 


 En medio de todos ellos, portavoz de la dignidad, D. Antonio Machado, el poeta cansado de vivir, que pedía le dejarán en la cuneta. Un hombre bueno, honesto y leal a sus principios que defendió la legalidad del gobierno legítimamente elegido ("yo no soy político; si la República hubiese sido de derechas, también la hubiese defendido"), por un pueblo que sólo buscaba el progreso, harto de injusticias y de gobernantes inútiles.
Algunos amigos, consiguieron sacarle de allí junto a su anciana madre y llevarles a Colliure, donde "le cubre el polvo de un país vecino" y cruel que no supo estar a la altura de las circunstancias, igual que ahora mismo esta Europa tan civilizada no sabe qué hacer con todas esas personas que buscan el amparo contra la crueldad, la barbarie y a los que no dejamos pasar en nombre de no sé qué cuotas.

Desde aquí, quiero agradecer la construcción de este Memorial en la frontera, (no tengo constancia de que haya ninguno más en España, perdonar si no es así) en tierra de nadie, en medio de un inmenso silencio, un lugar en el que rendir un sencillo homenaje a todas las víctimas de la barbarie de la mal llamada humanidad.