sábado, 13 de febrero de 2016

Un vídeo precioso: "La flor más grande del mundo"



He encontrado un corto de animación de 10 minutos que, en tan poco tiempo, no puede encerrar más sabiduría. La historia está escrita por el gran José Saramago, la música compuesta por Emilio Aragón y fue dirigido por Juan Pablo Etchevery. Se estrenó en el 2007 y fue nominado a los premios Goya.
La historia es muy sencilla: en medio de una sociedad, marcada por el consumismo y el lujo (esa urbanización de chalets adosados en medio de la nada, ese folleto que el padre repasa una y otra vez), un niño emprende la aventura de salvar una flor, hasta que la convierte en la más grande y bella del mundo.

En este poema, que corresponde al libro, se encierra toda la trama:
Foto tomada de: cultura.elpais.com

"Baja el niño la montaña,
atraviesa el mundo todo,

llega al gran río Nilo,

en el hueco de las manos recoge
cuanta agua le cabía.
Vuelve a atravesar el mundo
por la pendiente se arrastra,
tres gotas que llegaron,
se las bebió la flor sedienta.
Veinte veces de aquí allí,
cien mil viajes a la Luna,
la sangre en los pies descalzos,
pero la flor erguida
ya daba perfume al aire,
y como si fuese un roble
Ponía sombra en el suelo".
(Tomado de la revista Imaginaria).


El vídeo. además de disfrutarlo como el hermoso cuento que es, tiene dos planos diferentes según lo trabajemos directamente con los niños o con las familias.

En el primer caso, podemos abordar los valores como el esfuerzo, la constancia y una actitud de superación que pone en marcha un proyecto personal, aunque no cuenta con ningún medio y en las circunstancias más adversas: está solo y en medio de un desierto. Es poner de relieve el crecimiento personal a través de la motivación del logro en medio de una sociedad en la que todo se consigue rápidamente y sin esfuerzo.

También podemos trabajar el respeto, el respeto por lo pequeño que, dándole el valor de la dignidad, se puede convertir en lo más hermoso y valioso; y, por supuesto, por el entorno que nos rodea: ese destrozo del bosque para construir una urbanización de lujo.

Con las familias, además de lo tratado anteriormente, plantearía la pregunta que Saramago hace al final:

 "Y si las historias para niños fueran lectura obligada para los adultos? ¿Seríamos realmente capaces de aprender lo que desde hace tanto tiempo venimos enseñando?”

Saramago nos plantea el pilar de la educación de los más pequeños: SOMOS UN MODELO para ellos. ¿Cómo queremos que nuestros hijos o alumnos se esfuercen y sean perseverantes si nosotros no lo somos, si no les dejamos que se enfrenten a su vida, que consigan lo que desean por ellos mismos? Compensar con la protección excesiva, proporcionando todo lo desean, significa hacerles un flaco favor. Parece muy simbólico cuando el padre coge el arbolito sin pararse a pensar en las consecuencias de sus actos: la muerte de la flor, ¿quizás estamos enseñando algo así como toma lo que quieras, porque "tú lo vales"?

Por último señalar dos momentos que me parecen muy interesantes: al principio cuando Saramago plantea cómo hablar a los niños y la escena en la que los padres no prestan ninguna atención al niño que quiere enseñarles, todo emocionado, su escarabajo (por cierto, ¡genial personaje!)
Os dejo el vídeo, disfrutarlo!


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