sábado, 17 de enero de 2015

Mi muñeca



Quiero añadir mi muñeca a este muro muy especial que me encontré estas Navidades, paseando por las calles de Milán:

Tras la sorpresa inicial, ya que causaba emociones contradictorias, llego la indignación al encontrar la reivindicación del muro: representa a todas esas mujeres maltratadas que son víctimas de una guerra de los fuertes contra los débiles. 



Desde aquí quiero añadir mi muñeca y pediros a todos que participemos, desde todos nuestros entornos y en todos los lugares, en hacer desaparecer esta forma de terror a la que estamos contribuyendo con la sociedad que estamos construyendo.
Me horroriza ver a chicas adolescentes justificando que sus "novietes" les controlan el móvil porque las "quieren mucho"; esos chicos que insisten en ver a qué hora estaba conectada, quienes son sus amigos en facebook, que no las permiten salir con sus amigas... (seguro que vosotros profes, podéis añadir miles de ejemplos más que estáis viendo cada día en los institutos).
Cuando yo era adolescente ("batallita de abuela") no permitía que ningún pretendido novio (entonces los llamábamos "amigos") me dijese qué tenía que ponerme, salía con amigas cuando quería, sin justificar mis entradas y salidas y por eso no era ni más ni menos querida: era respetada y yo respetaba (tampoco exigía explicaciones): confiaba en la otra persona.
Las mujeres que compartimos mi generación estábamos muy orgullosas de a dónde habíamos llegado y  siento que hemos retrocedido montones de años en la igualdad entre las personas, porque en realidad, se trata de eso de igualdad y respeto a las personas.





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